¿Cuando comenzó la Revolución?
Luis XVI finalmente se dio cuenta de que todas las instituciones ordinarias del estado le estaban bloqueando sistemáticamente y que no recibiría ayuda ni de la nobleza, ni del clero ni del Parlamento de París. El 2 de agosto de 1788, decidió pasar por encima de sus cabezas al convocar una reunión de los États généraux (Estados Generales) con la desesperada esperanza de que cuando se reuniera en Versalles lo rescataría de su situación financiera (y política). Esta asamblea se llamaba así porque representaba a toda la gente de Francia, cuya población se dividía teóricamente en tres estados o estamentos jerárquicamente distintos: el clero en la parte superior, seguido por la nobleza, y los plebeyos (tiers état) en la base.
¿Por qué Luis convocó los Estados generales? Hay que tenber en cuenta que los anteriores Estados Generales habían sido convocados en 1614, es decir, 175 años antes. La razón, es obvio, era muy importante. El estado francés no atravesaba dificultades financieras, ni tan siquiera una crisis financiera, sino un auténtico colapso de sus cuentas públicas. Ni la nobleza ni el clero pagaban apenas nada al estado en concepto de impuestos. Es más, la alta nobleza recaudaba impuestos y se quedaba con los ingresos obtenidos. Era su derecho.
El 2 de agosto de 1788 no es la fecha que buscamos, pero si no es un primer paso, si es imprescindible. Luis XVI convocó los Estados Generales porque necesitaba reformar la estructura del estado francés para salvarlo de la ruina y el endeudamiento total. Pero una parte de los diputados de los Estados Generales querían una reforma más profunda del estado. Querían estar representados en las instituciones del estado. Pero esa representación no incluía ni a los pobres ni a las mujeres.
Pero si el rey no hubiese convocado a los Estados Generales, ¿habría habido (valga la redundancia) revolución francesa? Por supuesto, no como sucedió. Las clases medias y los pobres pagaban la mayor parte de los impuestos. Los nobles y el clero prácticamente estaban exentos de impuestos. Si el primer y el segundo estado hubiesen acordado con el rey aumentar su cuota en los gastos del estado, el rey no hubiese convocado los estados generales y la revolución no se hubiese producido.
Comentarios
Publicar un comentario